martes, 5 de junio de 2012

CUESTIONES PREVIAS A NUESTRO LANZAMIENTO A LA RED INFORMACIONAL

El este post, se nos plantean los siguientes aspectos:

"Tenemos que responder a algunas preguntas, desde la percepción personal:

  1. ¿Cómo se nos muestra la concumitancia, Revolución TIC+cambio social, político y económico?
  2. Respecto a nuestra actividad: Tenemos que inventariar los factores afectados con el cambio, espacio - temporal. Efecto directo del avance tenológico
  3. Opción de análisis identificar: acciones o actividades, y analizar los cambios del entorno, para extraer conclusiones.
  4. Debemos proyectar el análisis sobre el proceso documental, inicalmente de manera global.".

1.- Muestra de concumitancia, Revolución TIC+ cambio social, político y económico.

Todos los hombres y mujeres del mundo, en distintas épocas y regiones, conviven con diversas tecnologías que, de una forma u otra, participan en las relaciones que establecen con la naturaleza y con los otros. Desde los inicios de la humanidad el hombre se ha caracterizado por la posibilidad de construir herramientas con usos específicos que constituyen, de hecho, extensiones o amplificaciones de su cerebro o sus manos.
  1. Buena parte de las historias sobre las sociedades occidentales muestran períodos que se caracterizan por cambios importantes en las formas que adquieren las tecnologías, al mismo tiempo que esas sociedades se modifican fuertemente. En este sentido, es posible interpretar las referencias a las transformaciones que definieron la “edad de hierro” o, más cerca en el tiempo, las “revoluciones industriales”. En ambos casos, los análisis señalan modificaciones fundamentales en los patrones tecnológicos (por ejemplo, a partir de la posibilidad de moldear metales y utilizarlos para construir herramientas más competentes que la piedra o la madera para ciertas tareas) y, a la vez, cambios estructurales en las sociedades que desarrollaban estas tecnologías. Algunos historiadores, economistas y sociólogos acuerdan en que “desde la década de 1970 ha tenido lugar uno de estos períodos excepcionales, que se ha caracterizado como una revolución de las tecnologías de la información” (Castells, 2001). Esos años fueron el escenario del desarrollo de un conjunto de novedades tecnológicas y científicas en diversos campos, especialmente en la microelectrónica y la optoelectrónica, pero también en la biología, a través de la ingeniería genética y la biotecnología. Siguiendo a Manuel Castells, es posible caracterizar este proceso como revolucionario, en tanto comparte con las revoluciones tecnológicas precedentes dos aspectos fundamentales: la capacidad de penetración de las transformaciones tecnológicas en distintos campos y dominios de la actividad humana, y el hecho de que las nuevas tecnologías se orientan no solo hacia la obtención de nuevos productos, sino, fundamentalmente, hacia nuevos procesos de producción. Sin embargo, esta última revolución se diferencia de sus predecesoras en un aspecto fundamental que concierne al papel que adquieren la información y el conocimiento. Aún cuando el conocimiento científico y tecnológico estuviera en la base de los modelos de producción y desarrollo anteriores a los años setenta, a partir de ese momento.
  2. avance científico y tecnológico tuvo como objetivo desarrollar una nueva serie de saberes en torno a la información, el conocimiento y su procesamiento. Esto implica que el conocimiento se desarrolla a partir de que las nuevas tecnologías y saberes permiten operar sobre la propia información, su procesamiento y su transmisión. A modo de ejemplo podríamos señalar que en la revolución industrial de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX el conocimiento resultó fundamental para el desarrollo de las tecnologías basadas en la máquina de vapor. En la actual revolución informacional, el conocimiento produce tecnologías que, como los ordenadores y las redes digitales, trabajan ellas mismas con información y conocimiento: pueden procesarlos, distribuirlos, almacenarlos, etcétera. Otra diferencia fundamental con las revoluciones tecnológicas precedentes lo constituye la velocidad con que estas nuevas tecnologías se extienden, no solo a diversas actividades y dominios de la economía y la cultura, sino a través del mundo. Sin embargo, esta expansión no ha sido igual en las distintas zonas del planeta sino que ha profundizado la desigualdad ya existente entre países y regiones. Entre los conectados y los no conectados, es lo que se conoce como la brecha digital. Esto da lugar a que las desiguales posibilidades de acceso a estas nuevas tecnologías constituyen una fuente importante de diferencias en las posibilidades de desarrollo y de relaciones de poder entre los países. . Su creciente convergencia queda representada por los términos que comúnmente se utilizan para referirse a ellas: “industrias infocomunicacionales”, “nuevas tecnologías de la información y la comunicación”, “tecnologías de la información y la comunicación” o, usando una abreviatura de esta última denominación, “TIC”. Por otra parte, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación se encuentran, como veremos a continuación, íntimamente vinculadas con un conjunto de importantes transformaciones en diversos ámbitos de la sociedad como la economía, la cultura, las formas de interacción social, la política, la educación y otros.
  3. Sin embargo, significa esto que estas transformaciones son la consecuencia directa de los cambios tecnológicos ya reseñados? La relación entre estas transformaciones sociales, políticas y culturales más amplias y los cambios tecnológicos es un tópico ampliamente debatido. De hecho, existen diferentes explicaciones teóricas que dan cuenta del mismo. Una de las vertientes para explicar estas vinculaciones es la denominada determinista tecnológica. Desde esta perspectiva se respondería afirmativamente a la pregunta planteada anteriormente, bajo el supuesto de que los cambios tecnológicos son, efectivamente, los que producen consecuencias y transformaciones importantes en la sociedad. Desde esta visión se advierten los “impactos” de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación sobre algunas esferas de la sociedad, en las que las nuevas tecnologías provocan cambios. De acuerdo con esta vertiente, la tecnología es el resultado de los conocimientos individuales de algunos grandes inventores y fruto de la acumulación del conocimiento científico y tecnológico. Así, una vez que un cierto desarrollo tecnológico se consolida (las computadoras y las redes, por ejemplo), la sociedad queda a merced de las transformaciones que estas imponen, como si las novedades tecnológicas entraran en funcionamiento sin que existan otras mediaciones como las culturales, las sociales o las políticas, entre otras. Hay quienes aseguran que la expansión de internet provocará que a largo plazo los otros soportes de información (y especialmente los libros) se convertirán en obsoletos. Pueden entenderse como deterministas tecnológicas tanto las posturas que ven la incorporación de las computadoras en la educación como una “panacea”, como aquellas que la ven, básicamente, como un “riesgo” (Burbules y Callister, 2001): en ambos casos es la tecnología la que impacta sobre la sociedad, transformándola de una forma u otra. A este relato determinista de la tecnología se le contrapone otra visión según la cual las tecnologías son el resultado de decisiones y prácticas sociales, no exentas de condicionantes sociales y políticos. Esta visión determinista social de la tecnología permite comprender a los desarrollos tecnológicos como resultados del entramado social y, por lo tanto, entiende que las tecnologías no son neutrales sino que están moldeadas por valoraciones políticas, económicas, sociales, etc. Por otra parte, según esta perspectiva, se piensa a los desarrollos tecnológicos no como el invento de un genio individual sino como productos “hijos” de un tiempo histórico y de una cultura determinados. 
  4. Desde esta posición existen en la actualidad algunos autores que, por ejemplo, distinguen el desarrollo de internet como el resultado de ciertas decisiones políticas e ideológicas. Señalan que la red de redes (internet) fue una tecnología originalmente desarrollada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y que posee las características propias de una tecnología militar, vinculada con el control de los ciudadanos y la obtención de información confidencial. El determinismo social constituye una respuesta teórica al determinismo tecnológico y quienes lo plantean suelen sostener que representa una mirada crítica y “política” frente a la otra posición, a la que señalan como más ingenua. Sin embargo, esta postura, que hace un fuerte hincapié en lo social, frecuentemente olvida preguntarse acerca de los desarrollos tecnológicos en sí, como si las características y formatos que estos adquieren fueran irrelevantes para comprender las numerosas relaciones entre sociedad y tecnología. Ambas posiciones son deterministas, por cuanto suponen que la sociedad y la tecnología son dos esferas separadas y que, alternativamente, “impactan” una sobre la otra, con escasas interacciones cruzadas. Finalmente, una tercera perspectiva que intenta superar a las anteriores es la denominada perspectiva sociotécnica, que procura entender las situaciones sociales en que los cambios tecnológicos tienen lugar, a la vez que contempla la forma que adquieren los artefactos tecnológicos y estudia sus significados. La mirada sociotécnica propone, en primer lugar, que la tecnología y la sociedad no son dos esferas separadas e independientes entre sí. Un estudioso de la tecnología perteneciente a esta corriente, el sociólogo holandés Wiebe Bijker, utiliza la metáfora del “tejido sin costura”, para señalar la imposibilidad de identificar qué aspectos son originalmente “sociales” y cuáles “tecnológicos” en situaciones de cambio sociotécnico (Bijker, 1987). Prosiguiendo con el ejemplo de internet, digamos que la “red de redes” también ha sido utilizada por grupos sociales con fines distintos, casi opuestos, a los que se proponían las primeras entidades que contribuyeron a crearla y promoverla. Por ejemplo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), utiliza desde el año 1995 la red informática como el espacio privilegiado para difundir la situación de la población indígena de Chiapas en conflicto con el gobierno mexicano, y en su búsqueda de apoyo internacional. Este ejemplo parece señalar dos cuestiones: por un lado, la necesidad de pensar en las características potencialidades propias de la red que hacen posible usos diferentes, como en este caso, con finalidades emancipatorias; por otro lado, podemos preguntarnos qué difusión internacional de sus propuestas habría logrado el EZLN si no hubiera podido recurrir a internet. Estos ejemplos planteados en torno al desarrollo de internet a partir de la iniciativa del Departamento de Defensa de los Estados Unidos y el uso del mismo recurso por parte del EZLN dan cuenta de las múltiples apropiaciones y finalidades, casi podríamos decir antitéticas, con que puede emplearse un mismo recurso disponible. Seguramente, podríamos considerar múltiples ejemplos para comprobar formas de uso divergente de internet y de las nuevas tecnologías, así como la incorporación de estas tecnologías en ámbitos de lo más variados. Por otra parte, las miradas sociotécnicas enfatizan que una tecnología no es un artefacto único y “cerrado”. Sostienen que cada tecnología, utilizada por distintos grupos sociales, se resignifica a partir de los usos que cada grupo le da, y que, en consecuencia, podría hablarse de varias tecnologías. Por ejemplo: existen en la Argentina algunas experiencias de trabajo social y animación cultural con niños y jóvenes en situación de calle, que proponen el espacio del cíber y los juegos en red que allí se disponen como lugar de encuentro y comunicación; al mismo tiempo, los juegos de computadora podrían ser vistos como medios de entretenimiento y relax hogareño para algunos adultos, luego de una jornada laboral. Para estos dos grupos sociales, niños y jóvenes en situación de calle y adultos que vuelven de su jornada laboral, los videojuegos asumen significados diferentes y funcionan, de hecho, como tecnologías diferentes.



En efecto, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), que comprenden el conjunto
convergente de aplicaciones de microelectrónica, informática, telecomunicaciones, optoelectrónica y los recientes progresos de la biotecnología y la nanotecnología,son aplicadas masivamente en la esfera económica y utilizadas por una gran cantidad de usos sociales. En este sentido, la generalización económica de este fondo social de conocimiento nos permite afirmar que las TIC se constituyen en la base material de un nuevo paradigma tecnicoeconómico (Dosi et alt., 1988) sobre el cual se fundamenta un nuevo proceso de revolución industrial (Crafts, 2000; De Long, 2001; Atkeson y Kehoe, 2001).

Este proceso interactivo e interrelacionado de cambio económico y transformación social nos conduce hacia un nuevo tipo de economía y de sociedad: la economía y la sociedad del conocimiento (Pérez, 2002; Stehr, 2002; Rodrigues, 2003; Torrent, 2004; Vilaseca y Torrent, 2005b).

Así pues, podemos afirmar que el esquema económico mundial avanza hacia un nuevo tipo de configuración, basada en el uso creciente de flujos de información y conocimiento, de los cuales las TIC son su  infraestructura básica. El análisis económico de la innovación nos sugiere que cualquier tecnología aplicada a la producción es conocimiento en la medida que un stock de saber es utilizado para la reproducción productiva (David, 1990). Las TIC, como tecnologías de tratamiento de la información y la comunicación, no son una excepción. Pero, adicionalmente a esta propiedad tan característica de todas las tecnologías utilizadas por el hombre a lo largo de su historia productiva, cabe destacar una idea nueva que nos vincula directamente a las tecnologías digitales con el conocimiento.


La economía del conocimiento es, pues, el análisis del comportamiento y los hechos derivados de la aplicación económica del saber (Torrent, 2002). Y esto no significa únicamente que la actividad económica incorpore el conocimiento científico y tecnológico, sino que también abarca al conocimiento técnico y a las habilidades, fácilmente transmisibles o no, de los agentes económicos. Además, la economía del conocimiento no es el análisis de un sector o de un recurso
económico en concreto. Es mucho más. Cabe insistir en la transversalidad y profundidad del concepto.
La aplicación económica del conocimiento transforma tanto las actividades de oferta como las
de demanda. Precisamente, en este sentido más amplio, de nuevo marco analítico, es en el que hemos de interpretar a la economía del conocimiento.



2.- Respecto a nuestra actividad: Tenemos que inventariar los factores afectados con el cambio, espacio - temporal. Efecto directo del avance tenológico.

La emergencia, consolidación y desarrollo de la sociedad de la
información está transformando profundamente la vida social en todo el mundo.
Casi todos los sectores sociales desarrollan parte de sus actividades en el
espacio electrónico, con ayuda de las TIC. La biblioteconomía y la
documentación no son una excepción. Más bien han estado en la vanguardia de
la sociedad de la información, primero en los EEUU de América, luego en otros
países. Las bibliotecas universitarias norteamericanas, y posteriormente las
bibliotecas públicas, fueron uno de los motores de la cibercultura en el último
cuarto del siglo pasado. En España ocurrió otro tanto.
Algunas universidades españolas introdujeron Internet en los despachos de los profesores y
bibliotecarios a comienzos de los 90. Poco después, los ordenadores conectados a una red local comenzaron a estar disponibles para estudiantes y usuarios. Las bibliotecas electrónicas ya están construidas y son operativas. Constituyen una componente muy importante de la sociedad de la información. Queda mucho por hacer, claro está, pero si se compara el sector biblioteconómico con otros sectores sociales, por ejemplo la administración y el mundo jurídico, no cabe
duda de que se ha adaptado más rápidamente y mejor a la nueva modalidad de
sociedad.

Las nuevas tecnologías de información y comunicación han intensificado el acceso a la información, han cambiado el concepto de la editorial y del editor, y han conseguido usuarios «remotos» pertenecientes o no a la biblioteca del barrio, al centro escolar ó al campus universitario. El uso cada vez mayor de las colecciones, los nuevos soportes y el acceso electrónico están dando lugar al comienzo de un nuevo modelo: la biblioteca virtual, que está produciendo cambios muy significativos a un ritmo mucho más rápido que cualquier otro proceso experimentado anteriormente Spink y Cool (1999). Las bibliotecas virtuales están emergiendo como un área importante de investigación y educación para biblioteconomía, informática y otras disciplinas relacionadas. Prueba de la pujanza de este nuevo modelo biblioteconómico es el surgimiento de diversos tipos de proyectos de bibliotecas virtuales en todo el mundo.
El principal ímpetu para el desarrollo de proyectos académicos de bibliotecas virtuales ha sido la concesión por parte de la United States National Science Foundation (NSF) de más de 90 millones de dólares en presupuestos de investigación. Durante la primera fase de la financiación, NSF, DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) y NASA (National Aeronautics and Space Administration) patrocinaron con 24 millones de dólares la realización de proyectos de bibliotecas digitales en seis universidades (la Universidad de Illinois, la de Michigan, la de Carnegie Mellon, la de Santa Barbara, la de Stanford y la Universidad de Berkeley en California) y el desarrollo e investigación de pruebas de bibliotecas virtuales. Actualmente, también se están llevando a cabo proyectos similares en Europa y Australia.
Un segundo grupo de proyectos de bibliotecas virtuales está principalmente encargado de proyectos de desarrollo para crear colecciones digitalizadas, en lugar de proyectos de investigación. Unos proyectos están dirigidos por bibliotecarios/as de destacadas bibliotecas públicas y universitarias como son: el proyecto de Memoria Americana de la Biblioteca del Congreso; la Iniciativa de Bibliotecas Digitales Occidentales (WDLI); y, el proyecto de bibliotecas virtuales para Asia y Oceanía, coordinado por Ciolek desde Australia «Asia Pacific Research Online consultants in: networked knowledge management, in methods of high quality electronic publishing, and in Internet resources development and análisis» . Otros proyectos, sin embargo, están coordinados por la Federación de Bibliotecas Digitales (DLF), que existe bajo la organización del departamento sobre Recursos Bibliotecarios y de Información (CLIR). La Federación incluye 20 bibliotecas universitarias de investigación, la Biblioteca del Congreso, los Archivos Nacionales y Administración de Documentos Audiovisuales, la Biblioteca Pública de Nueva York, y la Comisión sobre Preservación y Acceso. Participan en una variedad de proyectos y en otras iniciativas diseñadas para desarrollar capacidades de las bibliotecas digitales. Existen además numerosas investigaciones que están siendo desarrollados por sociedades, editores y otras organizaciones variadas para crear materiales digitales y hacerlos disponibles on-line, (por ejemplo: la ACM (Association for Computing Machinery), el Directorio de Ciencias Elsevier para literatura científica actual, y JSTOR para antiguas revistas). Al mismo tiempo, ha aparecido una gran cantidad de publicaciones relacionadas con las bibliotecas digitales: la publicación D-Lib Magazine, del CNRI ; las revistas que publican la investigación sobre bibliotecas digitales ; la IFLA, que informa tanto de las publicaciones como de los recursos y proyectos existentes (DIGITAL LIBRARIES: Resources and Projects) .
El nuevo modelo de acceso a la colección comporta cambios profundos en la concepción de la biblioteca general que se concretan en la propuesta de biblioteca virtual como «una biblioteca que proporcione acceso a materiales electrónicos e impresos desde muchas fuentes locales y remotas» (Lancaster 1994:219). Este nuevo modelo de biblioteca contiene algunas características que suponen un cambio en la estructura y en la naturaleza de la biblioteca.

3.- Opción de análisis identificar: acciones o actividades, y analizar los cambios del entorno, para extraer conclusiones.

 En este apartado, puesto que lo que se nos pide es analizar acciones o actividades que con el uso de las TIC, han cambiado en la concepción de su gestión de lo que llevan a cabo; voy a poner el ejemplo de la Biblioteca provincial de Huelva. Esta biblioteca como todas otras muchas, en sus inicios gestionaba sus recursos de la forma que a cada momento histórico corresponde, pero la irrupción de nuevas tecnologías las han aprovechado para cambiar el entorno de la biblioteca, haciendo de ella una herramienta virtual y presencial de toda la información que en ella es posible tener. 


Un ejemplo palpable de ellos es poder leer en líneas libros que ellos han puesto a disposición de todos. Han utilizado las herramientas de la red para hacer una gestión más optima de sus recursos. No todas las bibliotecas públicas lo hacen así. Esta sí. 


http://www.tumblebooks.com/library/asp/spanish/book.asp?id=1997http://www.tumblebooks.com/library/asp/spanish/home_tumblebooks.asp

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/opencms/export/bibliotecas/bibhuelva/


Así, podemos concluir que los cambios adquiridos con las TIC le permiten: 

1.- aplicación de las tecnologías y la filosofía de la web 2.0 a las colecciones y los servicios bibliotecarios, tanto en un entorno virtual como real (Margaix, 2007)

2.-  Adaptación de las tecnologías y actitudes de la web 2.0 al entorno bibliotecario

3.- Usuario como centro de la biblioteca

4.- Enorme interés por parte de la comunidad bibliotecaria por adaptarse al nuevo entorno 


5.- Interactuación organismo-usuario, donde el valor de la web 2.0 aplicado a las Bibliotecas 2.0 no reside únicamente en la tecnología, sino en las actitudes de : compartir, reutilizar, remezclar, participar, equivocarse y aprender, mejora continua y confianza .



 4.- Debemos proyectar el análisis sobre el proceso documental, inicalmente de manera global.

 Un inicio introductorio a esta pregunta sería la definición de proceso documental. Así exponen José Ramón Hilera y José Manuel Martínez Sánchez, que no hay una unanimidad conceptual para la terminología proceso documental. Varias son las formas de reflejarlo: tratamiento documental, proceso documental, cadena documental o análisis documental. María Pinto sí lo define como conjunto de operaciones sucesivas de recogida, tratamiento y difusión de documentos e información, que según Chaumier abarca 3 fases: 
1.- Colecta
2.- Tratamiento
3.- Difusión.
Lógicamente estos procesos documentales, aunque sigan una estructura igual, han cambiado, por que han cambiado los recursos, han cambiado las tecnologías que gestionan el proceso documental. 

Las tareas básicas del proceso documental son:

Selección
Análisis y síntesis
Búsqueda
Difusión documental

INFLUENCIA DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN EL PROCESO DOCUMENTAL .

A continuación se comentan las diferentes etapas del proceso documental, y
las utilidades y aplicaciones de las nuevas tecnologías en cada una de ellas,
viendo cómo afectan a la optimización del proceso en su conjunto.

1. Selección y adquisición de la información: en esta etapa se trata de seleccionar y adquirir la información de fuentes externas y de fuentes internas.
En el caso de fuentes externas, ha pasado de hacerse a partir de un documento en soporte papel y de forma manual, a poder ser seleccionada de un soporte electrónico, generalmente de un servidor web, y guardada
inmediatamente en el propio ordenador.

La selección y adquisición de información de fuentes internas también ha pasado del envío en soporte papel a soporte electrónico, pero en este caso se realiza a través de ftp (File Transfer Protocol), intranet o correo electrónico. En casos muy puntuales se sigue recibiendo la información en papel; cuando esto ocurre se somete el documento a un proceso de lectura por medio de un scanner y a un reconocimiento de caracteres (OCR), almacenándose posteriormente en formato electrónico.

Las ventajas de las nuevas tecnologías en esta fase son obvias: la información
se puede grabar directamente en el formato adecuado sin tener que
introducirla en el ordenador, y además se elimina el tiempo que transcurre
desde la publicación de la información en papel hasta que se recibe por
correo, con lo que se acorta la duración de esta etapa.

2. Análisis de los documentos: tradicionalmente esta etapa ha consistido en
el análisis, indización y descripción de los documentos basados en un tesauro
o en un lenguaje controlado. Hay que tener presente que el lenguaje
administrativo, con sus necesarios matices, giros y su propio vocabulario, es
un lenguaje breve y conciso, que el usuario normal es incapaz de entender
completamente. Desde este punto de vista, la documentación administrativa,
sin ningún tratamiento, es ineficaz para responder a las peticiones de
información de los usuarios. Se requiere un trabajo de redacción y de
presentación, especialmente cuando la información es demasiado densa o
extensa, en cuyo caso es necesario organizarla aplicando criterios relativos a
la arquitectura de información: creación de índices, subíndices, menús,
submenús, etc., con el objetivo de proporcionar un acceso fácil y claro a la
información.
Fundamental en esta etapa es el uso de lenguajes normalizados documentales
a la hora de elaborar los índices y las descripciones bibliográficas. Siempre
hemos defendido los profesionales de la información la importancia de la
utilización de lenguajes normalizados y de índices para facilitar la recuperación
de información. Sin embargo, desde que la World Wide Web se ha
generalizado como medio de difusión y publicación de información, los índices
se elaboran, por lo general, con términos extraídos del lenguaje natural, y se
echa en falta la descripción bibliográfica de los documentos.

 La falta de normalización en la creación de índices y de descripción de los
documentos tiene unas consecuencias negativas que imposibilitan la
búsqueda de información pertinente, haciendo que el proceso de recuperación
de información sea ineficaz e ineficiente.

La solución pasa porque todo documento web sea descrito en los campos
meta, utilizando las herramientas tradicionales (vocabularios controlados). A
este respecto, existen iniciativas de estandarización de los elementos que
deben de incluirse en la descripción básica del contenido de los documentos
web, siendo la más importante la propuesta de Dublin Core (Dublin Metadata
Core Element Set).
3. Almacenamiento: esta etapa ha cambiado drásticamente en los últimos
años, debido fundamentalmente a las mejoras en el hardware. La aparición de
CD-ROM, DVD, ZIP, junto con el abaratamiento y aumento de capacidad de
los discos duros, han permitido que se pueda almacenar en estos dispositivos
el texto completo de los documentos en formato digital. Y más actualmente una serie de programas y herramientas que te permiten la gestión y guarda de archivos.

Algunas de las ventajas más importantes del archivo digital son las siguientes:
menos espacio físico; reutilización: se puede conseguir una copia exactamente
igual del documento guardado, y poder enviarla a cualquier servidor de
Internet; facilidad de reproducción: además de poder reproducir múltiples
copias digitales, se pueden utilizar medios impresos u otros medios que
utilicen técnicas de producción digital; velocidad de acceso: los documentos
son accesibles en el momento en el que son localizados, visualizándolos o
salvándolos en el propio ordenador para una posterior impresión o
manipulación.
4. Búsqueda y recuperación: La publicación de documentos en la web ha
ampliado las posibilidades de búsqueda, que ya no sólo se reduce a
información textual, sino también a todo tipo de información multimedia
(imágenes, vídeo, películas, etc.)
La recuperación de información también ha mejorado en algunos aspectos:
sobre todo en cuanto a poder conseguir información multimedia, y en cuanto al
diseño de los interfaces de búsqueda, mucho más amigables ahora y más
fáciles de utilizar por el usuario final. Sin embargo, esta amigabilidad pierde la
potencia que ofrecen los lenguajes de interrogación de comandos (Dialog,
STN, Mistral, etc.), que permiten al usuario experto una mayor flexibilidad a la
hora de diseñar y modificar la estrategia de búsqueda para obtener mayor
precisión o llamada, y otras posibilidades que resultan en una recuperación
más eficiente de la información.
La forma de acceder a la información ha supuesto un cambio significativo. La
presentación y organización de los documentos en la web en formato html, y xml  ha
abierto un amplio abanico de posibilidades de acceso a la información a través
de enlaces en forma de menús, submenús, índices, mapas, imágenes y
cualquier palabra o texto resaltado, constituyendo una interface intuitiva que
resulta muy atractiva y amigable para el usuario. En este sentido, los
documentalistas deben desempeñar un papel clave como arquitectos de
información, organizándola de tal manera que el usuario pueda localizar y
acceder fácilmente a la información que necesita. Nos preocupa la utilización
de lenguajes iconográficos, jeroglíficos (imágenes) como único sistema de
búsqueda de información; es cierto que es el lenguaje más universal, el más
comprensible por la mayoría de usuarios, pero también es cierto que con él se
pierde la exactitud y la riqueza de la palabra escrita.

Otra posibilidad de acceso es mediante la utilización de formularios de
búsqueda; en éstos se introducen los términos de búsqueda y se recuperan
aquellos documentos que los contienen. El éxito de la recuperación vendrá
determinada en gran parte porque se recuperen todos los documentos que
traten sobre el tema; el uso de lenguajes controlados, tanto en la búsqueda
como en la indización de los documentos, y la descripción completa de los
documentos en determinados campos, favorecerá la eficacia del proceso de
recuperación. De ahí, que la etapa de análisis documental se convierta de
nuevo en la clave de este proceso: el uso de tesauros, encabezamientos de
materias, u otro tipo de vocabulario controlado, y la descripción de diferentes
elementos de un documento en los campos meta, siguen siendo unas
actividades muy importantes y que se deben de seguir realizando.

5. Difusión: Si por algo se caracteriza Internet, es por su rapidez y facilidad de
publicación y de difusión de la información, en comparación con los medios
tradicionales. La publicación de información en la web implica, si no se
restringe el acceso, que esté disponible para cualquier usuario que disponga
de un ordenador, de un módem y de un contrato con un proveedor de Internet
(ISP). El libre acceso y la difusión hacen posible compartir la información, que
es la característica más importante que se puede atribuir a Internet: compartir
información entre instituciones e individuos, intercambiar información y
conocimiento (que fue la raíz del desarrollo de la red), sigue siendo, a pesar
del gran crecimiento de la comercialización, la ventaja que ha permanecido
durante más tiempo en la red. 

La difusión de la información se puede llevar a cabo de dos maneras: pasivamente, es decir, el Centro de Documentación publica documentos en la web y es el propio usuario quien busca, localiza y accede a la información; o bien de manera activa, siendo el Centro de Documentación el que envía a la dirección electrónica del usuario la información que necesita (tecnología push); en este último caso, el correo electrónico ha sido una de las grandes maravillas de Internet, al permitir la comunicación directa entre el
documentalista y el usuario final, o entre los mismos documentalistas, favoreciendo la colaboración profesional y la reducción del tiempo, espacio y costes en conseguir la información.

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